Mejora Industrial (el control remoto)


Seguido, en mi vida diaria, encuentro pequeños defectos o mejoras de algunos productos del uso cotidiano. Durante algún tiempo he querido escribir algo acerca de estas cosas, pero no había tenido el foro ni la estructura para exponer estas ideas. Otro dilema de exponer problemas de producción es que no se llega a una conclusión. Aun así, creo que hay un par de pensamientos acerca de los controles remotos que puedo exponer.

Básicamente, el control remoto de la televisión no ha cambiado en los últimos 30 años. Los primeros controles sólo apagaban y prendían el televisor, pero estaban sujetos a los sillones y tenían un cable que cruzaba la sala. Después tenemos el molde al que todos estamos acostumbrados. En este se encuentran la barra plana con botones en la parte de arriba, pilas en la parte de abajo y, sobre todo, su funcionamiento básico: un LED infrarrojo que envía la señal del control a un receptor IR (infrarrojo) siempre y cuando estés apuntando el control al aparato. Esto no ha cambiado en nada desde la aparición del control remoto infrarrojo. Se le agregan más botones, controlan más aparatos, tienen pantallas táctiles, pero siguen siendo IR.

Ahora nadie piensa en una mejora al control remoto. Es decir, nadie ha pensado realmente en una forma de hacerlo mejor, pues, en teoría, tiene el funcionamiento que cubre nuestras necesidades. Sin embargo, después de mucho tiempo de tener controles con cable en los videojuegos y muchos intentos de hacer un control de IR para los videojuegos (siendo éstos obsoletos), en la séptima generación de consolas de videojuegos aparecen controles inalámbricos como un estándar entre las consolas. Dichos controles no son IR, pues funcionan con un aparato de ondas de radio llamado Bluetooth. La ventaja es que puedes jugar desde cualquier parte del cuarto sin necesidad de apuntar el control al aparato. Puedes jugar acostado o desde la barra de la cocina y la señal no se interrumpe (a no ser que estés muy lejos).

Esto es lo que los controles de las televisiones planas, los home theaters, los estéreos de carro, los bluerays y reproductores de DVD deberían de estar aplicando. En esta época de alta tecnología, me parece ridículo que una televisión de 42” y 18 mil pesos tenga un primitivo control remoto. Por eso, el punto de este escrito es: hacer conscientes a las personas de que es más conveniente poner controles bluetooth en los aparatos en vez de poner controles IR. Lo único que espero es que quien lea esto, entienda o vea que los controles remotos actualmente tienen un serio defecto y desventaja.

La ecología es víctima de la moda


Llama mi atención el hecho de que la ecología en tiempos modernos es más una pose que una realidad. La gente se espanta cuando alguien pide una bolsa de plástico en el súper mercado o cuando no separas la basura. En este tiempo, es una realidad que hemos descuidado el medio ambiente, pero no es necesario alarmarse al respecto y regañar a cuanto cristiano encuentres usando bolsas de plástico; más bien, nuestros esfuerzos deberían de centrarse en enseñar ecología, no en hacerle propaganda. Lo peor del caso es que dejamos que las compañías hagan ganancias de la protección del medio ambiente. Las personas viven sus vidas sin darse cuenta que uno de los tipos de contaminación es la visual, que se genera cuando hay una excesiva cantidad de propaganda en el ambiente urbano.

Es común entrar a un súper mercado, farmacia, tienda de auto servicio o incluso tiendas departamentales y encontrar que te venden bolsas ecológicas (de esas bolsas de tela o de algún polímero reusable) pero traen estampado el logotipo de la empresa que te las vende, incluso el Palacio de Hierro tiene de esas bolsas. Este no es un concepto nuevo, pues antes los plásticos no eran tan comunes como hoy y la gente usaba las llamadas “bolsas del mandado” para ir por el de la semana. Estas bolsas no eran para nada glamurosas y estaban hechas de fibras de plástico, pero aún así eran reusables. Los pañales ecológicos me dan mucha risa, la idea es buena, pero el precio es de artículo de lujo. Esto es sólo por nombrar uno de los tantos ejemplos de propaganda y ecología; Greenpeace basa su campaña completa en esto (la mayoría es basura alarmista y lo peor es que la gente se lo traga. Pero eso es para otro tema).

Ahora bien, también creo que la sociedad exagera este asunto del cuidado a la ecología. Creo que la gente proyecta sus propios temores e inseguridad en situaciones globales. Exageran tanto una situación que se convierte en algo alarmante. He observado y analizado que más o menos cada década de la historia moderna del hombre, este pánico exagerado por una situación global cambia; una vez que pasa y miramos atrás lo vemos un como algo un poco ridículo. Por ejemplo, en los años noventas teníamos miedo a una tercera guerra mundial y del hoyo en la capa de ozono (del cual ya nadie se acuerda, pero sigue ahí); en los ochentas nos preocupaba la guerra fría; igual que en los setentas con la crisis petrolera (recordando que predecían un agotamiento de los combustibles fósiles para 1992). Y la lista para atrás sigue: en los sesentas la gente le tenía miedo al comunismo, en los cincuentas estaba la alerta nuclear, en los cuarentas empezaba el movimiento del crimen organizado.


Empezamos una nueva década en unos meses más, pero, ¿qué nos espera? Se empiezan a dar las semillas de lo que pudiera ser el nuevo miedo para los siguientes diez años. Brotes de dengue, diferentes sepas de influenza. Las enfermedades virales serán el miedo del 2010 al 2020.

Aten. EL AZOTAMENTES. Comentar no empobrece. ¡No sean codos y comenten! Saludos.

La Microonda Mental

El Microondas afecta al cerebro
Es un distintivo común en mi vida que algunas personas o grupos de personas encuentren inquietante la forma en la que veo el mundo, o mi opinión acerca de algunos temas. Entre esas opiniones que me diferencian de entre un grupo de personas es que yo pienso que en la naturaleza del hombre está presente el método científico, el cual, en algún momento de nuestras vidas, lo dejamos a un lado porque perdemos la capacidad de asombro y análisis, y a su vez porque algunas cosas de caracter tecnológico/científico simplemente parecen demasiado esotéricas para ser científicas.

¿A que quiero llegar? En una reunión, estaba yo comentando lo fantástico que encuentro el horno microondas y compartía algunos interesantes experimentos con este aparato. Para mí, éste uno de los mayores inventos del siglo 20, junto con el control remoto. Después me doy cuenta que elegí un pésimo lugar para expresar mi punto de vista acerca del microondas; no quiero poner estereotipos, pero éste era un grupo de músicos, artistas, escultores en la casa de una pareja de extranjeros que viajan por el mundo en unión libre cuya mayor preocupación es la escases de marihuana últimamente (no sé si siga escasa, prefiero mantenerme limpio de drogas). Ahora, una muchacha del grupo me pregunta, con un cigarro en una mano y una bebida en la otra, que si no estaba preocupado por lo dañino que era el microondas como elemento de cocción, que si no me importaba comer alimentos radiactivos. Mi respuesta inmediata fue: “claro que no me importa utilizar el horno de microondas para calentar y claro que me importa la comida radiactiva, porque el horno de microondas no es radioactivo”. Proseguí a explicarle a esta mujer el porqué este aparato no es radiactivo; claro, otras personas dejaron ir su mente y contaban experiencias con información poco a nada científica de cómo alguien alguna vez dejó una fruta lado del horno y se echo a perder mucho más rápido.

Después expliqué lo siguiente: El horno de microondas no es radioactivo, no tiene cómo serlo; es simplemente lo que dice que es, una onda micro. Es parte del espectro electromagnético, de la cual una parte es la luz y otras partes incluyen los rayos ultravioleta y los rayos x (por nombrar algunas partes de dicho espectro). Las microondas elevan el nivel de energía cinética en los átomos generando que se muevan más rápido y generen fricción entre ellos, y la fricción genera calor. Como el calentamiento es más uniforme que en un sartén y sin un medio que distribuya el calor, se evapora más agua y de ahí el distintivo sabor de calentar frijoles en un sartén a calentarlos en el horno de microondas.

Esta no es la única persona que piensa que calentar en el horno de microondas es nocivo para la salud porque es radioactivo; incluso hay personas que no calientan los alimentos de los bebes en el horno de microondas para que el bebe no se contamine de radiación. Como estas mañas, o mitos respecto a este electrodoméstico hay miles. Los invito a ver en la parte trasera de su horno de microondas y busquen el signo característico de radiactividad y los reto a encontrarlo. Porque de ser radiactivos los microondas, ya hubiera personas intentando desarmar un horno para construir algún armamento nuclear. Por otro lado; los detectores de humo, esos si son radiactivos, tienen una pequeña pilar radioactiva.

El problema de este mito se creó porque el primer horno de microondas fue vendido en 1947, en la misma década cuando la bomba atómica deja una marca de muerte en la historia moderna de la tecnología. Esto, más el hecho de que los primeros hornos de microondas eran monstruosos y se necesitaba de un operador capacitado para manipular el horno; le dan mala fama al artefacto.

Aun así, quedé maravillado de la ignorancia y de ese desapego al conocimiento, la investigación y la comprobación de lo que dices, demuestra que tan crédulo eres; muchos piensan que su forma de pensar alternativa, y el estar en contra de las organizaciones capitalistas, encaja bien con reciclar la basura y re-usarla, y que por eso no son influenciados por los medios, pero debajo de la cultura alternativa existen pensamientos que se permean en dicha cultura y que terminan siendo erróneos. Pues muchas personas están en este error, y simplemente lo repiten porque se acomoda a su estilo de vida y de creencias. Por favor regresemos al análisis de nuestras afirmaciones; porque podemos ser motivo de tropiezo para alguien. Busquemos respuestas concretas; utilicemos la mente para solucionar, no para almacenar basura infundamentada.

Aten. EL AZOTAMENTES, si dejas un comentario sigues teniendo la misma cantidad de dinero en tu bolsillo.

Génesis Vs. Big Bang

Esta es la pelea eterna, la metáfora perfecta entre el duelo, entre ciencia y religión. Pero, ¿quién gana? A lo largo de la historia del hombre, parece que la religión pierde terreno ante la ciencia; es motivo de constate debate, argumentos mal fundamentados, (sin base en la investigación y el análisis) y ridículas acusaciones.

Ambas partes, ciencia y religión, abordan el tema desde su punto de vista único. Científicos alegan que todo en el universo fue creado a partir de La Gran Explosión (Big Bang) y las religiones, con base en el Cristianismo, argumentan que todo fue creado por Dios en 7 días. En principio, ambos argumentos están mal, porque los dos están partiendo del absoluto “todo” y dan cabida a otras posibilidades. Segundo, la mayoría de aquellos que argumentan cualquiera de estos puntos de vista, nunca han leído o investigado el argumento del otro.

Pongamos dos ejemplos. El primero es sobre una persona atea que llega a la conclusión de la inexistencia de Dios a base de la lectura de filosofía y da razones filosóficas para decir “Dios no existe”. Esta persona también te puede recitar de memoria algunos hechos científicos en contra de la creación, pero… no sabe ni dónde los ha leído. Puedes llegar a preguntarle cosas muy técnicas sobre el Big Bang y no tiene ni idea. Puedes preguntarle sobre los principios científicos que sostienen la teoría del Big Bang, y tampoco sabe; ahora, si no quieres abrumar su mente con tecnicismos científicos, puedes preguntarle algo de historia de la Teoría del Big Bang… ¿Quién le puso el nombre de Big Bang? No sabría contestar estas preguntas porque mucho del conocimiento al respecto lo obtendría de alguien más.

El segundo ejemplo es sobre una persona religiosa, quien podría recitarte de memoria pasajes de la Biblia, y probablemente recitaría el Génesis capítulo 1, además de estar armado con una serie de ridículos argumentos que parecen más silogismos disyuntivos muy ingeniosos, (lógicamente correctos) pero no válidos.

Entonces, ¿cómo decidimos cuál es el ganador de esta competencia? o, mejor pregunta aún: ¿Cómo lo explicamos de una forma para que cualquiera que lea este blog quede convencido de lo que digo? (o convencido de que existe otro punto de vista.) Para esto tomamos el Génesis y El Big Bang de forma literal, observando las definiciones de la creación en ambos, y analizando lo que dicen.

Primero el Big Bang. Para empezar, el nombre lo puso el principal defensor de la teoría del estado estacionario (lo contrario al Big Bang) para referirse a la teoría de forma despectiva (eso es ironía pura). La idea central del Big Bang es que la teoría de la relatividad general puede combinarse con las observaciones de isotropía y homogeneidad de la distribución de galaxias y los cambios de posición entre ellas actualmente, permitiendo extrapolar las condiciones del Universo anteriores y llegar a extrapolarlas al momento donde se originó el universo. Y ésta es una definición muy distinta a la que enseñan en la escuela; de hecho, como el Big Bang es una teoría, constantemente está siendo revisada y reexaminada.

Segundo: Genesis 1:1-5 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 3 Dijo Dios: «Sea la luz». Y fue la luz. 4 Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. 5 Llamó a la luz «Día», y a las tinieblas llamó «Noche». Y fue la tarde y la mañana del primer día.”


Voy a tomar a la Biblia literal, no voy a suponer que dice algo que se puede leer entre líneas. Primero, me llama la atención el orden, Dios creó primero el cielo y luego la Tierra. Después habla sobre la tierra, de cómo Dios separa la luz de las tinieblas, a la luz le llama “Día” y a las tinieblas “Noche”; esto quiere decir que antes de que se separara el día y la noche, el tiempo no era medido, hasta que se crea el día y la noche. Ahora, la Biblia no es un libo de ciencias; el mensaje principal no es el de enseñar ciencia, pero lo que se dice debe de estar fundamentado en concepciones científicas, y si Dios creó todo el universo y las leyes que lo rigen, no va a violar sus propias leyes, si no es por demostrar su poder o su mensaje.


Entonces llegamos al punto medular de esta discusión: ¿Quién gana? Ambas explicaciones están hablando de cosas totalmente diferentes, el Big Bang intenta explicar el origen del universo, y no deja de ser eso una teoría que, básicamente, es una suposición muy bien fundamentada. El Génesis está hablando de la creación de la Tierra, no del universo. Esto quiere decir que la Biblia no explica la creación del universo, aunque se puede asumir que es creación de Dios (porque primero Dios creó los cielos, luego la tierra), y pudo haber sido creado como dice la teoría del Big Bang, pero puede que no.

Por favor, que esta simple reflexión sirva de enseñanza para que quien lo lea, investigue bien que se está discutiendo; de no encerrarse en un solo punto de vista, pues se debe de expandir el panorama para poder llegar a conclusiones profundas. Con un simple desglose de los significados de cosas que parecían ser opuestas hemos llegado a la conclusión de que ni siquiera deberían de ponerse al mismo nivel.

Aten. EL AZOTA MENTES. Comentar no te hace más pobre.

Epidemia de Aburrimiento;

brotes en los hogares mexicanos.

La situación actual de la influenza en México tiene a muchos de expectantes sobre los hechos que ocurren en el país; y a muchos otros, picándose un ojo de aburrimiento. No estoy hablando de niños pubertos que ya se saben toda la programación matutina, la cual es pésima. No, me estoy refiriendo a adultos jóvenes, entre 23 y 33 años, genuinamente preocupados por el hecho de permanecer en sus casas; peor aún preocupados porque muchos antros y bares iban a cerrar (no sé si lo hicieron). “¿Qué hare todo el día encerrado(a) en mi casa?”, se preguntaban el lunes por la tarde cuando el paro de labores en escuelas era oficial, al mismo tiempo se jalaban el pelo exclamando hipérboles literarias como “me voy a morir encerrado(a) en mi casa” ó “no manches, se me va a hacer eterno este fin de semana”… Sí, claro, ¿por qué no?

Ahora bien, las labores se reinician mañana, 6 de mayo, y a pesar del terrible brote epidemiológico de aburrimiento, nadie murió (aunque seguro algunos salieron lesionados, resultado de violencia intrafamiliar). Este manojo de aburrimiento me pone a reflexionar sobre lo primitivo que es el humano y que parte de nuestra naturaleza es que somos animales sociales: necesitamos de ese contacto social. Ésa es la razón de por qué la gente prefiere estar conectado al Messenger a estar leyendo un libro, por lo que el internet, la súper carretera de la información, se torna en el consumidor de tiempo número 1 si estás aburrido (recuerden que estoy hablando de adultos responsables y “maduros”) o, en vez de mirar fotos en “facebook”, por qué no ven una película que les guste mucho. Estos adultos se vuelven dependientes de la interacción social que les da el trabajo, y fuera de ese ambiente se tornan inútiles de entretenerse por si solos.

¿Por qué esta necesidad de estar siempre con alguien? ¿Por qué esta idea de que solamente te puedes divertir si estas rodeado de personas? ¿A qué le tiene miedo el hombre cuando esta solo si no es la soledad misma? Precisamente, es un pensamiento atemorizante el estar solo. Empiezas a divagar sobre tu propia existencia, pero pocos la observan críticamente, pues los demás se enredan en los mismos problemas. La soledad no es para cualquiera: es un lujo que no a todos se les da. Es un miedo al análisis y la reflexión constante; a la imposibilidad de distraer la mente por gusto y sin ayudar a distraer a alguien o que alguien distraiga tus pensamientos. ¿Dónde están los placeres sencillos de estar en casa? Ya no somos nómadas, pero a algunos les pican los pies cuando empiezan a aprovechar el tiempo en sus casas: leer un libro, limpiar el armario, organizar la caja de herramientas, pintar, dibujar, armar rompecabezas, prestar atención a la familia, tomar una taza de café en la mesita polvorienta del jardín mientras se pone el sol. Placeres sencillos que enriquecen la mente, en vez de la vida social.

El internet estuvo saturado los primeros días. A nivel nacional parecía que la banda ancha se tornaba en un listón ancho. Para aquellos quienes pueden no aburrirse encerrados solos, fue una bendición; fue esa semanita extra que siempre falta después de pascua. Yo pienso que lo más instintivo del hombre es ser sedentario y, de la misma forma, aún siguen habiendo hombres nómadas y que cada vez más, la sociedad, al estar en contacto constante por medios tecnológicos, nos volvemos víctimas de nosotros mismos y de la pose constante ante los demás. Ésa no es la vida, la vida existía antes de todo eso y seguirá así aún si alguna vez faltara. EL AZOTA MENTES.

Recuerden: comentar no empobrece.

Bienvenidos al Azota Mentes;

comentar no empobrece.


Un lugar de expresión libre, sincera y de pensamiento elevado, lleno de conflictos y controversias, con el propósito de que un hombre separe del colectivo social, partes de la naturaleza del mismo hombre, con el fin de reírse del ser humano y lo inmaduro que resultamos como ciudad y como país. Bienvenidos sean todos a esta paliza cerebral a la que llamo el Azota Mentes. Pasen y recuerden que: comentar no empobrece.